17 noviembre 2009

El Hombre Mojado No Teme La Lluvia - I


“Porque Irak proviene de Uruk, que significa “raíz”. Y yo ahora en este exilio me siento como un árbol arrancado sin raíz que observa de lejos la muerte de su hogar. Damasco esta repleto de árboles arrancados que lloran todos los días por su tierra ausente” Yasser Ali

Uno de muchos ciudadanos que de la noche a la mañana se vieron atrapados en nubes de humo, sus noches cubiertas de bombardeos y ruidos de misiles, sus vidas invadidas, ciudades convertidas en cementerios; y aun así no quieren abandonar, pero tras años de resistencia el exilio es la única solución para seguir con vida.

Guerra?? Hubo una parte que atacaba con la excusa de encontrar armas masivas, la otra parte hacia de saco de balas, vidas humanas que en un segundo se evaporaban, cuerpos que siguen de pie mientras el alma se quedo presa entre las paredes de Abu Ghraib y otras cárceles, hombres violados, mujeres maltratadas, niños victimas de abusos sexuales….

Yamila es un ejemplo entre muchos, arrastrada en plena noche junto a su familia, fue encarcelada por un cargo que ni siquiera se demostró, noches de torturas y gritos sin conocer el paradero de sus hijos. Su hija no estaba en mejores condiciones, le rompieron las costillas, los golpes con vara de madera eran el menú del día, se consolaba con un pequeño imperdible que llevaba prendido al camisón, decidida a usarlo para suicidarse si la violaban

“Pensó que la iban a violar allí mismo…hicieron pasar a la sala a dos presos iraquíes maniatados que la miraron desconcertados. Ella cuenta que dos militares estadounidenses agarraron unos palos de madera….Apretó los ojos con fuerza, pero un soldado la cogio del cuello y la obligo a mirar. Entonces entendió. Iban a violar a aquellos dos prisioneros y ella estaba obligada a mirar para divertimiento de los sádicos soldados”

Mientras que el resto de los mortales tenían “otras preocupaciones”, y los que intentaban ayudar se topaban con puertas cerradas, los iraquíes veían su país desplomarse, su siglos de cultura convertidas en cenizas, sus familiares morir en nombre de una libertad y liberación que 6años mas tarde siguen sin tener. Nos hemos acostumbrado a ver titulares con cifras que ya no nos paramos a leer.

“Yo ya soy una persona destruida, todo lo que fui, todo lo que conseguí, todo se evaporo. No tengo nada y estoy destruida en mi interior. Sigo adelante porque soy un testigo vivo. Mi obligación es contar” Yamila

Cuantas casos como el de Yamila, Yasser, o Minal? Cuantas personas mojadas que se exponen al riesgo de morir en cada minuto, que no tienen nada que perder? En este libro Olga Rodríguez nos acerca la realidad de este y otros países a través de vidas, testimonios de personas reales, el propósito es poner nombre voz y rostro a gente que se presentaba como la masa musulmana, o árabe, cuyas historias ofrecen detalles y claves para comprender que pasa en Oriente Medio. La realidad supera la ficción, y esta te oprime el pecho y te obliga a parar la lectura para tomar aire y liberar la tensión.

1 comentario:

Dejame que te cuente dijo...

estremecedor...

oJOLA TODO TU ESFUERZO CONSIGA REMOVER ALGUNAS CONCIENCIAS...